lunes, 21 de junio de 2010
In Memoriam...
FIN
Jose Saramago
lunes, 22 de febrero de 2010
Hope there's someone...
Antony and the Johnsons
"Hope There's Someone"
Hope there's someone
Who'll take care of me
When I die, will I go
Hope there's someone
Who'll set my heart free
Nice to hold when I'm tired
There's a ghost on the horizon
When I go to bed
How can I fall asleep at night
How will I rest my head
Oh I'm scared of the middle place
Between light and nowhere
I don't want to be the one
Left in there, left in there
There's a man on the horizon
Wish that I'd go to bed
If I fall to his feet tonight
Will allow rest my head
So here's hoping I will not drown
Or paralyze in light
And godsend I don't want to go
To the seal's watershed
Hope there's someone
Who'll take care of me
When I die, Will I go
Hope there's someone
Who'll set my heart free
Nice to hold when I'm tired
domingo, 3 de enero de 2010
Untitled

Para empezar el año vamos a jugar a dudar... Feliz 2010!...¿?
La realidad existe o no existe, en todo caso es incomprensible en su esencia, así como las esencias son incomprensibles en la realidad, y la comprensión es otro espejo para alondras, y la alondra es un pajarito, y un pajarito es el diminutivo de pájaro, y la palabra pájaro tiene tres sílabas, y cada sílaba tiene dos letras, y así es como se ve que la realidad no existe (puesto que alondras y sílabas) pero que es incomprensible, porque además qué significa significar, o sea entre otras cosas decir que la realidad existe.
Julio Cortázar. Libro de Manuel, op. cit., p.13
domingo, 27 de septiembre de 2009
Otoño...

Otoño
En llamas, en otoños incendiados,
arde a veces mi corazón,
puro y solo. El viento lo despierta,
toca su centro y lo suspende
en luz que sonríe para nadie:
¡cuánta belleza suelta!
Busco unas manos,
una presencia, un cuerpo,
lo que rompe los muros
y hace nacer las formas embriagadas,
un roce, un son, un giro, un ala apenas;
busco dentro mí,
huesos, violines intocados,
vértebras delicadas y sombrías,
labios que sueñan labios,
manos que sueñan pájaros...
Y algo que no se sabe y dice «nunca»
cae del cielo,
de ti, mi Dios y mi adversario.
Octavio Paz
miércoles, 12 de agosto de 2009
Forever Michael
Michael, I love you!
When we head a certain call
When the world must come together as one
There are people dying
And it's time to lend a hand to life
The greatest gift of all
We can't go on
Pretneding day by day
That someone, somewhere will soon make a change
We are all a part of
God's great big family
And the truth, you know love is all we need
[Chorus]
We are the world
We are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
Send them your heart
So they'll know that someone cares
And their lives will be stronger and free
As God has shown us by turning stone to bread
So we all must lend a helping hand
[Chorus]
We are the world
We are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
When you're down and out
There seems no hope at all
But if you just believe
There's no way we can fall
Well, well, well, well, let us realize
That a change will only come
When we stand together as one
[Chorus]
We are the world
We are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
miércoles, 29 de julio de 2009
Un viaje atemporal
Con estas emotivas reflexiones termina Cortázar este libro y más allá, casi una vida, plena de lo que fue, es y será por siempre el Lobo.

Los autonautas de la cosmopista
Post-Scriptum, diciembre de 1982
Apenas terminada la expedición, volvimos a nuestra vida militante y partimos una vez más a Nicaragua donde habái y hay tanto para hacer. Carol reanudó allí su trabajo de fotógrafa mientras yo escribía artículos para mostrar en todos los horizontes posibles la verdad y la grandeza de la lucha de ese pequeño pueblo que infatigablemente continúa su viaje hacia la dignidad y la libertad. También allí encontramos felicidad, ya no solos en los paraderos del París-Marsella sino en el contacto diario con mujeres, hombres y niños que miraban como nosotros hacia delante. Allí la Osita empezó a declindar víctima de un mal que creíamos pasajero porque en ella la voluntad de la vida era más fuerte que todos los pronósticos, y yo compartía su coraje como siempre compartí su luz, su sonrisa, su enamorada vivencia del sol, del mar y de la esperanza en un futuro más hermoso. Volvimos a París llenos de planes: terminar el libro, dar sus derechos de autor al pueblo nicaragüense, vivir, vivir todavía más intensamente. Siguieron dos meses que nuestros amigos llenaron de cariño, dos meses en que rodeamos a la Osita de ternura y en que ella nos dio cada día ese valor que nos iba abandonando. La vi emprender su viaje solitario, donde yo no podía ya acompañarla, y el 2 de noviembre se me fue de entre las manos como un hilito de agua, sin aceptar que los demonios dijeran la última palabra, ella que tanto los había desafiado y combatido en estas páginas.
A ella le debo, como le debo lo mejor de mis últimos años, terminar solo este relato. Bien sé, Osita, que habrías hecho lo mismo si me hubiera tocado precederte en la partida, y que tu mano escribe, junto con la mía, estas últimas palabras en las que el dolor no es, no será nunca más fuerte que la vida que me enseñaste a vivir como acaso hemos llegado a mostrarlo en esta aventura que toca aquí a su término pero que sigue, sigue en nuestro dragón, sigue para siempre en nuestra autopista.
Los autonautas de la cosmopista o Un viaje atemporal París-Marsella, Dunlop - Cortázar, 1996, Santillana S.A. (Alfaguara)
martes, 10 de marzo de 2009
You take my breath away
Me parece que ya no puedo esperar más, esta misma mañana cuando desayunemos le pediré que se dé un paseo conmigo, o puede que sea mejor esperar que acabe el turno y bajar, bajar a su sala y buscarla y decirle que quiero, que necesito hablarle, porque durante la clase no es momento, con toda esa gente ahí que ni les va ni les viene, el miércoles estamos en las mismas aunque sea más reducido y menos ajeno, y además al terminar se me escapará en el delantero del ford o en la oscuridad de una marquesina desértica entre los acordes de su Ipod y los renglones de su ceguera de no-sé-qué hasta que se me esfume enfadada e indiferente en la estela del urbano.
Me viene de lo prójimo pero me envuelve hasta en lo más profundo, es esa sensación de que el vaso ahora tan frío fue hace tan poco tan ardiente que cualquier presión, por leve que sea, el más mínimo roce, puede destrozarlo todo, convertirlo todo en añicos, por eso me cuelgo desesperado de las manecillas del reloj, me la paso incontables soportando la intensa, inexorablemente incesante lluvia de arena en mi cara pretendiendo un imposible, tratando de arañar todo lo posible de engañar al tiempo lo más posible, retrasar hasta donde mi debilidad me lo permita lo que a pesar de todas las traidoras esperanzas se que habrá de llegar, la fragua que no resistió, la zozobra tras del deshielo, contrastes, mil pedazos de algo que luego tendría que llorar, que tendría que recoger uno por uno de entre las lágrimas, mil pedazos de ese tesoro que ansío y deseo y que sólo podré tener en mis manos una vez tan dividido, milagro de multiplicar la unidad incorruptible, imposible de alterar, hacer mil de uno y convertir el todo en nada, sentimientos desfragmentados que ya, tal vez nunca, podré recomponer, y es que hay cosas para las que simplemente uno no vale.
Y es que no tenía que haber bajado, no tenía…

